¿Escuchar, observar o hacer? ¿Cuál es el mejor estilo de aprendizaje de un niño?


Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
Conferencista, escritor e investigador (PUC)
Ya en el título de este artículo se destaca una gran verdad: no existe sólo una forma de
aprender, sino que son varias las maneras de hacerlo, a raíz de lo cual, la idea de fondo
es analizar y sacar a la luz cuáles son las distintas formas que tienen los niños de
aprender acerca del mundo.
En este sentido, “escuchar, observar y hacer”, son distintas formas que tienen los
menores para aprender en torno a la vida y el mundo que los rodea, en función de lo
cual, estimularlos a través de estas distintas fórmulas de aprendizaje, representa la
manera más eficiente y eficaz para efectos de orientar y fortalecer su forma específica
de aprendizaje. Es lo que señala la destaca educadora y conferencista norteamericana
Cynthia Ulrich Tobias en su libro The Way They Learn (o “Cómo aprenden los niños”,
en español), por cuanto, conocer estos distintos enfoques “permite a los padres y
docentes ayudar a los niños en el estudio de conceptos complejos, mantenerse
interesados en aquello que se les enseña y orientarlos a utilizar de manera eficaz sus
habilidades, talentos y destrezas”, al mismo tiempo que ayudar a reconocer los
elementos que desconcentran a los menores.
Esta educadora hace hincapié en que los padres y los profesores antes de cualquier
aprendizaje por parte de los menores, deben comprender y tener claro que todos los
niños aprenden de manera diferente, a raíz de lo cual, hay que tener presente, que lo
que funciona con un niño puede fallar completamente con otro, lo que puede ser muy
agotador tanto para los padres como para los docentes.
Es probable que los padres –de manera intuitiva– detecten la manera que tiene su hijo
de aprender, sin embargo, esa información se convierte en algo inútil, si no saben
cómo capitalizar la forma que tiene el niño de aprender y si la enseñanza no se adecúa
a la manera particular de aprendizaje del menor.
Ahora bien, de acuerdo con educadora e investigadora Cynthia Ulrich, existen tres
formas en que la gente, en general, aprende, a saber: escuchando, mirando o
haciendo. A continuación se revisan cada una de estas claves:

  1. Aprendizaje auditivo: algunos niños presentan una gran capacidad para retener
    la información que han escuchado, característica que se conoce como
    “aprendizaje auditivo”. Estos menores aprenden: (a) escuchando y hablando en
    voz alta, les gusta que les cuenten todo y que conversen con ellos, (b) no
    prestan atención a las imágenes de los cuentos o películas, ya que prefieren el
    relato, (c) se sienten atraídos por la música, los tonos y ritmos, escuchando de
    manera atenta y concentrada, (d) tienen facilidad para el aprendizaje de
    idiomas y música, siendo capaces de recordar canciones con gran facilidad, (e)
    les gusta ser escuchados y conversar, a raíz de lo cual, hacer que repitan o
    cuenten lo que se les enseña, representa una herramienta eficiente, (f) ayuda
    mucho contarles adivinanzas, chistes, anécdotas, etc., (g) para concentrarse y
    aprender, estos niños necesitan estar en espacios que sean silenciosos, ya que
    se distraen fácilmente con cualquier ruido extraño.
  2. Niños que se fascinan con las imágenes: el “aprendizaje visual” se conoce como
    la memoria fotográfica. Los menores que se orientan hacia este estilo de

aprendizaje muestran una gran capacidad para almacenar imágenes en su
cerebro, y luego recordar la información cuando la necesitan. Para estos niños:
(a) visualizar las imágenes les ayuda a establecer relaciones entre las distintas
ideas y conceptos, por lo cual, tienen una gran capacidad de abstracción y
planificación, (b) aprenden con facilidad mapas, modelos, cartas y videos, (c)
los niños que se orientan por lo visual, puede que no se concentren en un solo
elemento, por lo que es recomendable mostrarles los elementos de a poco. En
el caso de la enseñanza de la lectura, lo mejor es ir mostrándoles partes de la
misma y tapar el resto del texto, (d) piensan en imágenes y hacen películas
mentales, en función de lo cual, se recomienda estimularlos con materiales de
colores, invitarlos a dibujar lo que aprenden y contarles historias a través de
una secuencia de imágenes.

  1. Necesidad de sentir y experimentar para aprender: en el “aprendizaje corporal,
    kinestésico o manipulativo”, los niños aprenden a través de las sensaciones de
    su cuerpo. Es un tipo de experiencia que la mayoría de los niños tiene, por lo
    que necesitan estar en movimiento para aprender, o bien, utilizar sus manos
    para entender el significado de las cosas, armando o desarmando objetos. Para
    aprender, estos niños necesitan: (a) asociar los contenidos con movimientos o
    sensaciones corporales, (b) aprenden practicando, sintiendo, tocando, (c) se
    manifiestan con coordinación, ritmo y sincronización en sus cuerpos, y tienden
    a expresar sus emociones con facilidad, (d) tocan a las personas si están
    hablando, y dado que necesitan sentirse cerca de los demás, hacen contacto
    con el cuerpo, lo que les da confianza, (e) pueden estar atentos por muy poco
    tiempo, ya que necesitan moverse, (f) tocan aquello que quieren conocer,
    apuntan con el dedo mientras leen y realizan un aprendizaje profundo que no
    se olvida, (g) les gusta manipular objetos, descubrir cómo funcionan, y (h)
    muestran facilidad para las actividades físicas, la pintura y los juegos.

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