El exconcejal de Río Bueno y agricultor Rodolfo Hott abordó el rol fiscalizador de las autoridades locales, los riesgos de la falta de control en el aparato público y los efectos económicos que enfrenta el país producto del aumento en el precio de los combustibles, especialmente en sectores productivos como la agricultura.
Durante la entrevista, Hott sostuvo que la fiscalización es una responsabilidad esencial de quienes ejercen cargos de representación comunal. A su juicio, los concejales fueron electos precisamente para cumplir ese rol y, por lo tanto, no hacerlo implica fallar al compromiso adquirido con los vecinos. “Fiscalizar en sí es como el deber para lo cual a uno fue electo”, afirmó.
El exconcejal reconoció que fiscalizar requiere tiempo, estudio, investigación y decisión política, pero remarcó que se trata de una tarea indispensable. Recordó que durante su periodo como concejal realizó una fiscalización intensa y que, si bien en un comienzo algunos pudieron interpretarlo como una actitud conflictiva, con el tiempo parte de la comunidad comprendió que esa era precisamente la función que debía cumplir una autoridad comunal.
Hott también vinculó la falta de fiscalización con problemas más amplios dentro del Estado. Según planteó, cuando no existen controles suficientes se abre paso al desorden, la negligencia administrativa y eventualmente la corrupción. En ese contexto, criticó el mal uso de recursos públicos y ejemplificó con situaciones asociadas a licencias médicas, señalando que se trata de fondos que provienen del esfuerzo de todos los contribuyentes.
Otro de los temas centrales de la conversación fue el impacto del alza de los combustibles. Como agricultor, Hott advirtió que el incremento en el precio del diésel afecta de manera inmediata los costos de producción, transporte, fletes e insumos. Explicó que, en el caso del trabajo agrícola, un aumento de esa magnitud obliga a disponer de más recursos de caja en plazos muy breves, sin que necesariamente exista una compensación inmediata en los precios de venta.
En esa línea, sostuvo que el sector agrícola enfrenta un escenario de alta incertidumbre, especialmente porque ya se están realizando labores de siembra para futuras cosechas sin claridad respecto de los precios que tendrán los granos, la fruta u otros productos. “Hay una situación de incertidumbre en el tema agrícola, en la producción en general de alimentos”, señaló, agregando que el país debe mirar con mayor atención la producción nacional y los costos asociados a la dependencia de insumos importados.
Finalmente, Hott planteó que el Gobierno debiera avanzar en medidas de fomento a la agricultura tradicional, con el objetivo de fortalecer la producción de leche, carnes y alimentos. Además, advirtió que, si el escenario económico afecta el empleo, será necesario implementar apoyos directos a la contratación de mano de obra. También destacó la importancia de reactivar obras públicas e infraestructura, señalando que proyectos paralizados, como hospitales u otras construcciones, pueden transformarse en una herramienta rápida para dinamizar la economía y absorber empleo.













