Juan Luis Oyarzún Marcos
Docente de Escuela de Adultos y Magister en Educación.
Con más de 40 años laborando en la zona rural, tengo un gran ORGULLO de
entregar un afectivo abrazo a quienes siguen haciendo patria en el escenario y
ambiente donde la naturaleza junto el sacrificio humano, parecieran vivir un eterno
romance de autenticidad, belleza y sacrificio.
Pentálogo de valores y reconocimiento al mundo campesino.
1.- No necesitan firmar ningún documento para hacer cumplir sus palabras y promesas.
Nuestros campesinos y campesinas son de verdad, de carne, hueso y de espíritu
sincero.
Su cultura, se proyecta en los grandes valores de la convivencia humana, que se
simboliza a través de la estrechez de manos amigas, en señal de un acuerdo tácito
comunitario y familiar verdadero.
2.- La Identidad y autenticidad, parecieran proyectarse en sus poros y cultura
identitaria. Las y los amigos campesinos, son originales y orgullosos representantes de
sus instituciones locales: Capillas, bomberos, escuelas, jardines, postas, juntas
vecinales, ferias, comités de adelanto, instituciones mapuches…
3.- El mundo rural tiene un sentido colaborativo de “un corazón tan grande que no les
quepa en el pecho”. Como anécdota les cuento, que en una Teletón en el sector
Mantilhue –año 1990- una misma vecina, pasó 4 veces a dejar su apoyo billetario con
la actividad benéfica comunitaria de ese entonces: Junta de vecinos, comité de agua
potable, hermanos y su gran aporte como apoderada, cuando se nombró a nuestra
escuela. Ella era muy humilde y altruista. Ojalá que continue con su misión.
4.- La cultura comunitaria es integradora con eventos y actividades que son relevantes
en la formación integral de las familias campesinas, llámese; la semana aniversario,
celebración de fiestas patrias (ellos también desfilan con sus instituciones), la Teletón
rural, el futbol de la liga campesina, campañas solidarias, etc., etc.
5.- A propósito de campañas solidarias, en el campo todos son vecinos y vecinas, todos
se conocen desde tiempos inmemoriables, casi no existen secretos. Excepto, cuando llegan a vivir nuevas familias. Por lo tanto, cuando sucede alguna desgracia, como
accidente, incendio o fallecimiento, la solidaridad es un valor muy propio y auténtico
que se hace presente con la velocidad de la luz del comentario. Los velorios, en el
campo, tienen un valor de respeto y colaboración mutua que acompañan fraternalmente
a la familia doliente. ¡Que contrariedad!: La muerte es un gran modelo de VIDA,
donde la calurosa buena mesa le hace un gesto orgulloso a la frialdad y mezquindad de
la familia urbana…como para decir coloquialmente, en el campo, ¡son buenos los
velorios!…
SALUDOS EN EL DIA DEL CAMPESINO Y CAMPESINA (martes 28 de julio).














