Juan Luis Oyarzún Marcos
Docente de Escuela de Adultos y Magister en Educación.
Señoras y Señores, en el mes de la patria resaltamos todas las temáticas alusivas a nuestra chilenidad circunscritas en el
folklore popular y que conlleva los símbolos y representaciones tradicionales tanto materiales como inmateriales.
Indudablemente que la cueca, nuestra danza nacional, ocupa un lugar importantísimo en la identidad de la cultura de la franja
de tierra larga y angosta. A propósito de cuecas, hace un tiempo atrás cuando el ambiente estaba menos polarizado y el
orgullo era más unitario, se realizó una competencia folklórica sobre la historia de la cueca en Chile y cuáles eran las canciones
más famosas de todos los tiempos.
LAS CUECAS MÁS FAMOSAS DE LA HISTORIA. En aquel festival criollo se presentaron muchos artistas y conjuntos folklóricos
que brillantemente recreaban y representaban a toda una historia, a toda una identidad y a toda una cultura social de un
Chile mucho más republicano. Un jurado emocionado por la calidad de las interpretaciones y recreaciones generacionales,
entregó su veredicto sellado al notario que en un suspenso acompañado de toque de tambores, el animador oficial leyó los
resultados finales para una concurrencia expectante y una audiencia televisiva record en su momento. Primer Lugar: La
Consentida popularizada por Los Hermanos Campos. Segundo lugar: El Guatón Loyola cantada por el dúo Los Perlas. También
destacaron y los datos están en las redes sociales de la internet: Chicha de Curacaví, La Rosa y el Clavel, Los Lagos de Chile y
en la actualidad ha ganado muchos adeptos las Cuecas Bravas y como no hay primera sin segunda o tercera o cuarta, la cueca:
“A TU LADO”, del grupo Entremares se ganó el corazón de todo Chile en especial con el verso: “Ay vida, despertar por la
mañana” regalando cadencia y delicadeza romántica de sus mensajes… a diferencia-¡jejeje!-de nuestro camorrero :
“GUATON” LOYOLA.
¿QUIEN ERA EL GUATON LOYOLA?. Es sin duda, el personaje más conocido y que se convirtió, con el paso de los años, en un
MITO nacional gracias a la inspiración poética de Alejandro “flaco” Galvez, testigo ocular de los acontecimientos sucedidos en
una especial noche de domingo en septiembre del año 1954. EDUARDO LOYOLA PEREZ, es nuestro personaje mítico que era
un respetado martillero de las ferias ganaderas, y vivía en Las Condes cuando el poblado aún no iniciaba su completa
urbanización. El mito desmiente una verdad que por años andaba rondando sobre el escenario donde la famosa pelea tuvo
como paisaje natural. ¿Dónde OCURRIO REALMENTE ESTA GRESCA HISTORICA?. En conversaciones posteriores y en
entrevistas con el propio “Guatón” Loyola asegura que los acontecimientos se desarrollaron en Parral y no en Los Andes y que
el “flaco” Gálvez inspirado en la naciente cueca, cambio el verso, para darle mayor fuerza, ritmo y cadencia a la futura obra
musical. El verso “En el rodeo de parral comadre Lola ”. No tenía mucho sentido ni fuerza poética interpretativa. Quedando
definitivamente la letra que universalmente conocemos: “En el rodeo de Los Andes comadre Lola”. (Entrevista exclusiva a
dn. Eduardo Loyola en el diario El Llanquihue del 28 de agosto de 1978).
LE PEGARON SU PUÑETE AL GUATON LOYOLA. Cuenta la leyenda que después de una excelente jornada como martillero
público, nuestro personaje principal, invito a sus amigos a festejar como dios manda las fiestas patrias. Y fue en el casino
del rodeo de Parral donde Loyola junto a sus “compinches” disfrutaban tranquilamente de la exquisitez gastronómica de la
comida y de lo abundantes tragos que repletaban la mesa festiva, cuando de pronto, aparecieron abruptamente tres huasos
ebrios, solicitando de manera irrespetuosa e indebida, ser atendidos a la brevedad por las muchachas garzonas del lugar.
Fue así, como Dn. Eduardo, más conocido como el “guatón” Loyola se colocó la capa de Súper héroe. Palabras van y palabras
vienen, vítores van y vítores vienen, sobre todo, barra para el personaje local que defendía además, el honor de las
hermosas señoritas que hacían de camareras. Dicen que el representante robusto, el Sr. Loyola, había empezado bastante
bien la pelea, pero después como la letra de la canción, la realidad fue muy diferente: “COMBO QUE SE PERDIA, LO RECIBIA
EL GUATON LOYOLA”. En un entrevero el “Gordito” se tropieza y cae…y eso fue carne de cañón para seguir recibiendo golpes,
“El otro gallo arriba y el gordo abajo, comadre Lola”. Finalmente, los amigos intervinieron junto a la policía de ese momento
para dejar en la memoria colectiva el combate de aquel siglo gracias al escritor “Flaco” Galvez que fue testigo presencial de
la pelea campesina. RESULTADO FINAL. Los afuerinos huyeron rápidamente del lugar y el Guatón Loyola recibiendo apoyo
sobre una silla porque “Quedo como cacerola, comadre Lola”. La cultura chilena recuerda al personaje peso completo, cuyo
pesaje oscilaba entre los 90 a 100 kilos. La historia de Chile se escribe con letras de oro, sangre y de muchas anécdotas,
para recordar y valorar de manera especial en SEPTIEMBRE.














