Seremi de la Mujer y la Equidad de Género, Oriet Montecinos Durán.
Los últimos días, diversas zonas del país, incluida la Región de Los Ríos, han enfrentado las consecuencias múltiples sistemas frontales: viviendas anegadas, caminos cortados, cortes de suministro eléctrico. Sin embargo, hay otra dimensión que no siempre se ve en este tipo de contextos, que tiene que ver con las desigualdades que una crisis deja al descubierto.
Las emergencias no son neutras. En estos contextos, las mujeres y las niñas enfrentan un mayor riesgo de sufrir situaciones de violencia y vulnerabilidad, mientras asumen una carga desproporcionada en las labores de cuidado, la protección de sus familias y la recuperación de sus hogares.
Un ejemplo de ello son Jeanette y Paula, dos usuarias del Programa “Mujeres Jefas de Hogar” que SernamEG desarrolla en la comuna de Corral junto a su Municipalidad. Ambas sufrieron importantes afectaciones en sus viviendas tras el paso del sistema frontal del pasado 8 de julio. Para ellas, el daño material que dejó el temporal no solo significó preocupación, sino también el riesgo a perder el que siempre fue su hogar en el Cerro Rancagua, el refugio de sus hijos e hijas y fruto del esfuerzo de todas sus vidas.
Esta realidad no es excepcional. En la Región de Los Ríos, el 51,4% de las jefaturas de hogar está en manos de mujeres y, entre los hogares monoparentales, esa cifra alcanza el 90,1%. Esto significa que miles enfrentan las emergencias siendo, al mismo tiempo, el principal sostén económico, emocional y de cuidados de sus familias. Así, detrás de cada cifra hay historias de miles de mujeres que, aun en medio de la incertidumbre, continúan sosteniendo a sus hogares.
Por eso, la respuesta del Estado también debe considerar esta realidad. El Presidente José Antonio Kast nos ha llamado a acompañar a las familias, estando presentes en terreno y respondiendo a sus necesidades con oportunidad. En Los Ríos, bajo la coordinación de la Delegada Presidencial Regional, Vicky Carrasco, nos hemos desplegado junto al gabinete en distintas comunas, en sectores urbanos y rurales para conocer de primera fuente las necesidades de las personas afectadas y coordinar, junto al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), los municipios y los distintos servicios públicos; las soluciones que permitan llegar a quienes más lo necesitan.
Esa seguirá siendo nuestra tarea: trabajar en terreno, coordinadamente y con sentido de urgencia, para que ninguna mujer ni ninguna familia enfrente sola los efectos de una emergencia.














