Panadería, carpintería, impresión 3D, cerámica, educación formal y certificaciones
laborales forman parte de la oferta socioeducativa que impulsa el IP-IRC Valdivia para
fortalecer las oportunidades de reinserción social de adolescentes y jóvenes.
Aprender un oficio, desarrollar nuevas habilidades y proyectar un futuro laboral son parte
fundamental de la reinserción social juvenil. Más que enseñar un trabajo, estas iniciativas
buscan fortalecer la autonomía, la responsabilidad y la construcción de un proyecto de
vida. Con ese propósito, el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil de Los Ríos
continúa fortaleciendo la oferta formativa dirigida a adolescentes y jóvenes que cumplen
sanciones y medidas en el IP-IRC de Valdivia, mediante cursos certificados, talleres
especializados y alianzas con instituciones públicas y privadas.
Actualmente, cinco jóvenes participan en un curso certificado de Panadería y Repostería,
ejecutado gracias al trabajo conjunto con SENCE, instancia que les permitirá adquirir
competencias técnicas con proyección para su futura inserción laboral.
A ello se suma la reanudación del Taller de Carpintería, desarrollado en colaboración con
la empresa Maqtainer, y las clases del Taller de Impresión 3D, espacios que promueven el
aprendizaje práctico, la responsabilidad, el trabajo colaborativo y el desarrollo de
habilidades técnicas, fomentando además la creatividad y la resolución de problemas.
Una formación que abre nuevas oportunidades
Estas iniciativas dan continuidad al proceso formativo impulsado por el Servicio. Meses
atrás, dos jóvenes obtuvieron certificación en instalaciones eléctricas gracias al apoyo de
SENCE, incorporando competencias que fortalecen sus posibilidades de inserción laboral
una vez finalizado su proceso de intervención.
Uno de los jóvenes que se certificó, decidió continuar su etapa formativa y hoy cursa la
carrera técnica de Contabilidad en IPLACEX, en modalidad e-learning. Su experiencia
refleja cómo la capacitación puede convertirse en el punto de partida para proyectar
nuevos desafíos educativos y laborales.
En agosto comenzará un Taller de Cerámica, que
se desarrollará gracias a un convenio de
colaboración con la Corporación Cultural
Municipal de Valdivia, incorporando nuevas
alternativas de aprendizaje y expresión para los
jóvenes.
Cada una de estas iniciativas responde a un objetivo común: entregar herramientas que
favorezcan la inserción social y laboral de los jóvenes una vez concluido su proceso de
intervención.
Educación como eje de la reinserción
En paralelo, 14 jóvenes cursan actualmente distintos niveles de enseñanza al interior del
establecimiento, gracias al convenio suscrito con el Servicio Local de Educación Pública
(SLEP) Valdivia. Esta alianza garantiza el acceso a una oferta educativa pertinente y de
calidad, fortaleciendo el derecho a la educación de adolescentes privados de libertad y
favoreciendo la continuidad de sus trayectorias educativas. Paralelo a esto, diversos
jóvenes han participado recientemente, en iniciativas socioeducativas como Liberando
Talento o un Taller de Fomento Lector impulsado en coordinación con la Universidad
Austral.
El director regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Germán Díaz,
destacó que «la capacitación, la formación para el trabajo y la continuidad de los procesos
educativos son pilares fundamentales de la reinserción social. Cada curso, cada
certificación y cada nueva habilidad representan una oportunidad concreta para que los
jóvenes construyan un proyecto de vida distinto, con mayores posibilidades de
integración social y laboral».
Asimismo, valoró el trabajo colaborativo que ha permitido ampliar la oferta formativa del
establecimiento. «La reinserción requiere oportunidades reales. Cuando un joven accede
a educación, aprende un oficio o obtiene una certificación, no solo amplía sus
posibilidades de inserción laboral; también fortalece su proyecto de vida y contribuye a
construir comunidades más seguras. Por eso el trabajo colaborativo con instituciones
públicas, privadas y el mundo académico es tan relevante para nuestra región» señaló el
director, agregando que «la reinserción no comienza cuando un joven egresa; comienza
mucho antes, cuando adquiere herramientas que le permiten visualizar un futuro
distinto”.
La capacitación laboral, la continuidad de estudios y el desarrollo de habilidades forman
parte del Modelo de Intervención Especializada del Servicio Nacional de Reinserción Social
Juvenil, que busca acompañar a las y los jóvenes en la construcción de proyectos de vida
alejados del delito y con mayores oportunidades de integración social, educativa y laboral.














