El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia condenó a un sargento de la Armada a cuatro años de presidio efectivo por la violación de una funcionaria de la misma institución. Los hechos ocurrieron en diciembre de 2022, luego de una actividad asociada a una ceremonia de ascenso realizada en la capital de la región de Los Ríos.
A cuatro años de presidio fue condenado un sargento de la Armada de Chile tras ser declarado culpable por el delito de violación en contra de una funcionaria de la misma institución, hechos ocurridos en diciembre de 2022 en la ciudad de Valdivia.
La sentencia fue dictada por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valdivia luego de un juicio que se extendió durante una semana, instancia en la que se acreditó la responsabilidad del uniformado en la agresión sexual.
De acuerdo con los antecedentes expuestos durante el proceso judicial, los hechos ocurrieron entre el 7 y el 8 de diciembre de 2022, luego de una celebración vinculada a una ceremonia de ascenso de funcionarios de la Armada realizada en la capital regional.
Según la acusación, el condenado se aprovechó del estado de ebriedad en que se encontraba la víctima para trasladarla hasta su domicilio. Posteriormente, mientras la mujer permanecía dormida e incapacitada para oponer resistencia debido a su condición, concretó la agresión sexual.
Al dar a conocer la sentencia, la jueza María Soledad Santana informó que el acusado fue condenado como autor del delito de violación de una persona mayor de 14 años.
“Se declara que, primero: se condena a la pena de 4 años de presidio menor en su grado máximo, en calidad de autor del delito de violación de mayor de 14 años, previsto y sancionado en el artículo 361 número 2 del Código Penal”, indicó la magistrada.
Los antecedentes de la denuncia también señalaron que la agresión ocurrió tras la realización de un denominado “rito de promoción”, actividad que habría incluido penitencias de carácter militar, una simulación de culto a Neptuno y la ingesta de una mezcla de bebidas alcohólicas preparada por superiores jerárquicos. Según la denuncia, esta situación provocó que la víctima terminara en estado de inconciencia.
El tribunal además resolvió que el condenado deberá cumplir íntegramente la pena impuesta, ya que no registra circunstancias que permitan rebajar la sanción ni reúne los requisitos para acceder a penas sustitutivas.
Pese al fallo condenatorio, la resolución aún no se encuentra firme y ejecutoriada, por tratarse de una sentencia de primera instancia. Por ello, la defensa mantiene abiertas las vías recursivas que contempla la legislación para impugnar el veredicto ante tribunales superiores.
Asimismo, el ahora exsargento fue dado de baja de la Armada de Chile y formalizó su desvinculación de la institución el pasado 19 de junio.














