Débora Hurtado acusa que el equipo médico tomó decisiones erróneas durante el parto, provocándole al lactante una lesión irreversible en el plexo braquial. Tras el término fallido de una mediación, la familia anuncia acciones legales.
RÍO BUENO.– Un complejo escenario médico y emocional es el que vive Débora Hurtado, vecina de la comuna de Río Bueno, quien denunció públicamente una presunta negligencia médica ocurrida en el Hospital de Osorno durante el nacimiento de su hijo el pasado 15 de septiembre de 2025.
Según el relato de la madre, el menor venía completamente sano y sin complicaciones de base. Sin embargo, debido al gran tamaño del lactante (quien pesó casi 4 kilos), el parto normal se complicó severamente.
«Era para que me hicieran una cesárea y no la realizaron. Mi hijo quedó atrapado en el canal de parto… Se le bajaron sus latidos y la matrona que atendió mi parto no fue capaz de sacarlo», explicó Hurtado.
Ante la emergencia, un tercero debió intervenir realizando una maniobra que la afectada cataloga como «desesperada». Esta acción provocó la rotura de dos nervios en el plexo braquial del brazo derecho del menor, comprometiendo de manera severa su movilidad.
Abandono y diagnóstico erróneo
La denunciante acusa además un abandono institucional por parte del Hospital de Osorno en el proceso posterior. De acuerdo con su testimonio, tras perder una cita de terapia por un desperfecto vehicular en la ruta, el recinto hospitalario jamás volvió a contactarla para reagendar las sesiones de rehabilitación de su hijo. Ante esto, la madre debió gestionar ayuda por sus propios medios en el consultorio de Río Bueno.
Meses más tarde, tras manifestar su intención de iniciar acciones legales, el hospital derivó al menor al Centro de Alta Complejidad de la Teletón en Valdivia, pero con un diagnóstico presuntamente «leve» de retraso psicomotor. No obstante, los exámenes en el instituto especializado confirmaron la gravedad de la lesión nerviosa. Debido a los casi tres meses que el lactante pasó sin recibir terapia oportuna, los médicos ya confirmaron que el niño no podrá recuperar el 100% de la movilidad de su brazo.
Sin acuerdo en la mediación
Este mes concluyó el proceso de mediación obligatoria entre la familia y el Hospital de Osorno, el cual terminó sin acuerdo. Débora Hurtado señaló que el recinto asistencial negó cualquier tipo de responsabilidad en los hechos, argumentando que las maniobras ejecutadas se realizaron exclusivamente para «salvarle la vida» al menor. El hospital también se negó a costear el tratamiento posterior o a iniciar un sumario administrativo contra el personal involucrado.
Actualmente, la familia se encuentra a la espera del certificado de término de la mediación para presentar una demanda legal formal ante los tribunales de justicia, buscando que se determinen las responsabilidades penales y civiles por este caso que cambió la vida de su hijo.













