El sargento 2° Jaime Urrea Burgos, con 18 años de trayectoria en la institución y perteneciente al Retén Canteras, perdió la vida tras ser atacado con un arma de fuego durante un operativo de emergencia. La máxima autoridad nacional y el Ministerio de Seguridad Pública manifestaron su profundo rechazo al crimen y enviaron sus condolencias a la familia del nuevo mártir policial.
Un operativo policial por violencia intrafamiliar (VIF) terminó en tragedia en la comuna de Quilleco, luego de que el sargento 2° Jaime Ariel Urrea Burgos fuera atacado a balazos mientras prestaba auxilio a una víctima en la zona.
El funcionario, integrante de la dotación del Retén Canteras —unidad dependiente de la 1ª Comisaría de Los Ángeles—, acudió al procedimiento preventivo cuando fue impactado por un disparo que le provocó la muerte. Tras confirmarse el deceso, Carabineros de Chile emitió una declaración pública rindiendo homenaje a quien calificó como un nuevo mártir de sus filas, además de comprometer asistencia y contención integral para sus seres queridos.
El hecho provocó inmediatas reacciones en el ámbito político y gubernamental. A través de sus redes sociales, el Presidente Antonio Kast expresó su pesar por el asesinato del uniformado, destacando que contaba con 18 años de servicio entregados a la protección de la ciudadanía. Asimismo, instó a que los tribunales apliquen la máxima rigurosidad contemplada en la ley contra el responsable del homicidio.
Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se sumó a las muestras de dolor e hizo un llamado a respaldar la labor de la fuerza policial. El secretario de Estado remarcó el constante nivel de exposición y riesgo al que se enfrentan los efectivos en cada procedimiento cotidiano, reiterando el compromiso del Gobierno de fortalecer las herramientas de combate a la delincuencia e impartiendo honores a la memoria del carabinero caído.















