● Paola Jarami, directora ejecutiva de CITS Consultoría
El anuncio del plan estatal “Chile Despega, con más pega”, que busca generar más de 100
mil empleos de aquí al próximo año, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que
muchos actores del ecosistema nos hemos hecho: ¿están nuestras pymes preparadas para
aprovechar las oportunidades asociadas que se les presentan?
Para las grandes empresas que incorporan proveedores de productos y servicios a su
cadena de valor el tema es especialmente relevante. Porque generar empleo y reactivar la
economía no consiste solamente en abrir nuevas vacantes. También implica contar con
empresas proveedoras capaces de responder con estándares profesionales en seguridad,
gestión, cumplimiento normativo, calidad y sostenibilidad.
Las grandes compañías necesitan a sus proveedores, pero los necesitan trabajando de
manera segura, formal y eficiente, algo que la Ley de Subcontratación vino a reforzar:
cuando una empresa mandante externaliza determinadas actividades, mantiene
responsabilidades respecto de quienes forman parte de su cadena. Por eso, para una gran
empresa, conocer, evaluar y desarrollar a sus contratistas es tan relevante.
Ya no se trata simplemente de capacitar. Muchas veces las brechas están en la gestión, en
los procesos, en la seguridad, en el cumplimiento de la normativa o en la capacidad de
ordenar un negocio que ha crecido más rápido que sus propias estructuras.
En este sentido, hay que tener a la vista que una pyme opera en una realidad distinta. Tiene
menos espalda financiera, enfrenta mayores restricciones de flujo de caja y suele estar
sometida a una presión operacional mucho mayor. Así, una debilidad que para una gran
organización puede ser manejable, para una pequeña puede ser un problema que
compromete su continuidad.
Por eso, el desarrollo de proveedores requiere una mirada de largo plazo. Diagnosticar,
identificar brechas, establecer un plan de trabajo, acompañar, medir y volver a evaluar. No
hay transformación sostenible si después de una capacitación nadie vuelve a mirar qué
ocurrió.
Esta lógica es especialmente importante ahora, con los criterios ASG ampliando la mirada
sobre la responsabilidad empresarial. Ya no basta con que una compañía tenga buenas
políticas internas si parte importante de los riesgos laborales, sociales o de gobernanza
están fuera de sus propias instalaciones, en empresas que participan de su cadena de
valor.
Trabajo decente, seguridad, formalización, cumplimiento y desarrollo de capacidades
también forman parte de la sostenibilidad de una cadena. Esto no significa construir
relaciones paternalistas entre grandes empresas y pymes. Todo lo contrario. Significa
establecer reglas claras, definir estándares y generar las capacidades para que todos
puedan cumplirlos.
Chile necesita avanzar hacia el valor compartido. Una gran empresa no ayuda a una pyme
a desarrollarse porque “es lo correcto” desde una perspectiva filantrópica; lo hace porque
necesita contar con proveedores confiables, seguros y capaces. Y la pyme, a su vez,
necesita fortalecer sus capacidades para crecer, acceder a nuevos contratos, contratar y
competir en mercados más exigentes.
Esta relación puede convertirse además en una herramienta concreta de desarrollo
económico local. Muchas empresas pequeñas y regionales tienen experiencia y
conocimiento técnico, pero quedan fuera de grandes cadenas porque no cuentan con
determinadas certificaciones, procesos, capacidades de gestión o estándares de seguridad.
Cerrarle la puerta a esas empresas no solo no fortalece una cadena de valor sino que deja
en evidencia una debilidad propia. Ayudarlas a desarrollarse puede ampliar y sofisticar la
oferta disponible.
La tarea no es fácil, porque no hay una metodología estándar e infalible para ello. Hay que
conocer el negocio, sus riesgos, sus procesos y las capacidades específicas que requiere.
Ese es, probablemente, uno de los desafíos que acompañará la recuperación del empleo y
la inversión que Chile necesita: no solo crear más puestos de trabajo, sino desarrollar
empresas capaces de sostenerlos y generar nuevas oportunidades.















