Mujeres de la pesca artesanal y de pueblos originarios se unen contra la modificación a la ley que crea los Espacios Costeros

El seminario, realizado en la Universidad de Chile, abordó las obligaciones del Estado, la participación efectiva de las mujeres de pueblos originarios y la urgencia de proteger los territorios marino-costeros, ante las modificaciones que impulsadas desde el Congreso, con apoyo del actual Ejecutivo que, a juicio de las organizaciones, constituyen un retroceso en materia de derechos.

Mujeres de pueblos originarios y de la pesca artesanal manifestaron su rechazo a las modificaciones de la Ley 20.249, que crea los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO). Lo hicieron en el seminario “En Chile Somos Mar”, realizado este 8 de octubre en la Casa Central de la Universidad de Chile. Exigieron además que cualquier discusión sobre la norma respete los estándares internacionales de derechos humanos, que respaldan los derechos de las mujeres originarias sobre sus territorios.

El encuentro fue organizado por la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal y la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar, con la colaboración de la Cátedra Amanda Labarca de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, WWF y la Fundación Enraizar. La Oficina Regional para América del Sur de ONU Derechos Humanos presentó los estándares internacionales aplicables a los ECMPO: la consulta indígena, el consentimiento libre, previo e informado, y los derechos de las mujeres indígenas, incluida su participación efectiva en las decisiones que afectan sus territorios.

Ingrid Echeverría Huequelef, coordinadora del territorio Quellón de la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar, subrayó la relevancia de esos estándares: “Estos estándares son fundamentales ante cualquier eventual modificación de la Ley 20.249. Cualquier discusión sobre cambios a la normativa debe considerar estos derechos y las obligaciones internacionales asumidas por Chile”.

Para Echeverría, el territorio es parte fundamental de la identidad, sustento y  cultura de las mujeres indígenas, y aunque se reconoce en el papel, en la práctica dista mucho.  “Tenemos derecho a participar en las decisiones que afectan nuestros territorios. Pero hay un profundo racismo arraigado en la institucionalidad, si ese derecho se respetara, no estaríamos aquí sentadas. ”, afirmó.

Una ley cuestionada desde el ejecutivo

Desde que asumió, el Gobierno ha manifestado su apoyo a las modificaciones a la Ley 20.249  presentadas por parlamentarios. Estas buscan acotar o eliminar el efecto suspensivo de las solicitudes de ECMPO, ajustar las dimensiones de las áreas solicitadas, cambiar los requisitos para acreditar el uso consuetudinario y establecer plazos más estrictos de evaluación.

Aunque la ley define plazos para distintas etapas de tramitación, la experiencia indica que algunos procesos que deberían durar meses se extienden por años.

Los ECMPO buscan reconocer los usos tradicionales de los pueblos originarios y proteger los espacios costeros. Su reconocimiento cobra relevancia frente al compromiso asumido por Chile en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, que establece la meta de conservar al menos el 30 % de las zonas terrestres y marinas para 2030.

Avanzar en Gobernanza y Participación

La alianza entre mujeres originarias y de la pesca artesanal fue otro eje del seminario. Echeverría la destacó frente a los discursos que presentan a ambos sectores como adversarios: “Nosotras claramente aquí estamos demostrando que esa no es la realidad territorial”. Agregó que es necesario fortalecer el trabajo conjunto para defender los territorios marino-costeros y participar en las decisiones que afectan a las comunidades.

Adolfo Millabur, dirigente de la Identidad Territorial Lafkenche, valoró el seminario como una oportunidad para fortalecer el diálogo entre comunidades indígenas y pesca artesanal. “Es una instancia donde se pueden acercar ideas”, señaló, sobre todo para organizar la defensa de que la ley no se modifique.

Sara Garrido, presidenta de la Corporación Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal, coincidió en la importancia de mantener estos espacios de encuentro: “Hoy día queda claro un trabajo de unidad, de colaboración, que es muy importante para enfrentar desafíos. Nos mueve el mismo interés de defender nuestro borde costero”

Al cierre, las organizaciones participantes plantearon la necesidad de avanzar en la implementación de los ECMPO, con participación efectiva de las mujeres originarias en su administración y con el cumplimiento de las responsabilidades del Estado.

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