Hospital Base Valdivia alcanza los 600 trasplantes renales y consolida su liderazgo y referencia en la macrozona sur

·         Más que una cifra, el hito representa 600 oportunidades de vida y refleja más de cuatro décadas de trabajo clínico, compromiso de equipos de salud y la generosidad de familias donantes.

Un nuevo hito en salud alcanzó esta semana el Hospital Base Valdivia (HBV), al concretar el trasplante renal número 600 desde la puesta en marcha de su Programa de Trasplante y Procuramiento en 1980, consolidándose como un referente en la macrozona sur del país. Este logro refleja años de experiencia, desarrollo técnico y un trabajo clínico de alta complejidad sostenido en el tiempo.

Más allá de la cifra, este hito se traduce en 600 oportunidades de vida para usuarios y sus familias, resultado de un trabajo sostenido y articulado durante más de cuatro décadas. El programa ha integrado a múltiples equipos clínicos y unidades de apoyo, junto a una amplia red que considera donantes, familias, equipos de traslado y organismos técnicos, haciendo posible cada uno de estos procesos.

La directora (s) del Hospital Base Valdivia, Dra. Maritza Navarrete, destacó que “este logro es el resultado de un trabajo articulado entre múltiples disciplinas, como pabellón, UCI, procuramiento y trasplante, que durante años han demostrado un alto nivel de compromiso y vocación de servicio. Gracias a ese esfuerzo conjunto, hoy podemos hablar de resultados concretos que impactan directamente en la vida de las personas”.

Asimismo, relevó la proyección del programa, señalando que “este hito también nos desafía a seguir avanzando, fortaleciendo su institucionalización como un programa consolidado del hospital, plenamente integrado al funcionamiento de la red asistencial”.

Por su parte, el director (s) del Servicio de Salud Los Ríos, Erick Vargas, destacó la relevancia de este hito, señalando que “alcanzar 600 trasplantes renales refleja la vasta experiencia, el alto nivel técnico y el compromiso sostenido de equipos que, durante décadas, han trabajado con profunda vocación y sentido de responsabilidad. Más allá del equipamiento o los recursos, lo que verdaderamente sostiene este programa es el trabajo coordinado de equipos altamente comprometidos y una red que hace posible cada proceso, generando un impacto real y significativo en la vida de las personas”.

Asimismo, enfatizó el componente humano del proceso: “detrás de cada trasplante hay una historia, una familia y una oportunidad de vida. Este logro no sería posible sin la generosidad de las familias que, en momentos de profundo dolor, toman la decisión de donar órganos y dar esperanza a otros”.

Un programa pionero y en constante evolución

El programa, iniciado a comienzos de 1980, tuvo como protagonistas a equipos pioneros liderados por el urólogo Dr. Dante Corti y el nefrólogo Dr. Sergio Mezzano, este último impulsor clave en la creación del Laboratorio de Histocompatibilidad, hito que marcó el desarrollo técnico del hospital en esta área.

Con el paso de los años, esta iniciativa ha evolucionado hasta consolidarse como un proceso integral que involucra a toda la institución. Así lo destacó el urólogo Dr. Luis Ebel, quien señaló que “este no es solo el trabajo de un equipo, sino de una institución completa. Es un esfuerzo colectivo que se ha fortalecido con el tiempo y que hoy permite dar respuesta a pacientes de toda la macrozona sur”. Asimismo, enfatizó que uno de los pilares fundamentales de este proceso es la donación de órganos, “un acto profundamente altruista que hace posible salvar y transformar vidas”.

En ese sentido, desde el hospital recalcaron la importancia de seguir fortaleciendo el conocimiento, la confianza y la participación de la comunidad en torno a la donación de órganos, entendiendo que se trata de un proceso que requiere información oportuna, sensibilización y una mirada solidaria.

Desde la gestión clínica y operativa del programa, la enfermera encargada del Programa de Procuramiento y Trasplante, Verónica Gallardo, destacó que “se trata de un equipo dinámico, en permanente formación y a la vanguardia, que desarrolla procesos complejos y prolongados, los cuales muchas veces trascienden las jornadas laborales de cada funcionario, en respuesta a la urgencia y complejidad propias de cada proceso”.

Asimismo, enfatizó que “el trasplante es un motor que moviliza a toda la institución, pero también a actores externos como ambulancias y Carabineros, quienes cumplen un rol clave en cada proceso”, relevando el carácter transversal de esta labor, que además presenta resultados de sobrevida del trasplantado por sobre los promedios nacionales y que permite dar cobertura a pacientes de todo el sur de Chile.

Actualmente, el Hospital Base Valdivia cuenta además con un Laboratorio de Histocompatibilidad certificado por el Instituto de Salud Pública, lo que permite optimizar los tiempos de evaluación y fortalecer su rol como centro de referencia en el sur del país.

El impacto humano detrás de cada trasplante

Desde los equipos clínicos también se relevó el profundo impacto humano que conlleva cada proceso de trasplante. El nefrólogo Dr. Claudio Flores destacó que, incluso en aquellos casos en que el procedimiento no logra concretarse, los pacientes y sus familias valoran el esfuerzo desplegado: “en torno a un solo paciente pueden llegar a participar más de 60 personas, lo que da cuenta de un trabajo en equipo amplio, coordinado y muchas veces invisible, pero fundamental para cada etapa del proceso”.

El especialista agregó que este nivel de articulación refleja el compromiso transversal de la institución, donde cada rol resulta clave para brindar una atención integral y acompañar a los pacientes en momentos de alta complejidad.

FOTOGRAFÍA: EQUIPO TRASPLANTE RENAL Y PROCURAMIENTO Y PRINCIPALES UNIDADES QUE PARTICIPAN DEL PROCESO- JUNTO A LA DIRECTORA (S) DEL HBV Y DIRECTOR (S) SSLR.

Related Articles