- Mantener horarios habituales, evitar llegar con hambre extrema y elegir bien las
preparaciones puede ayudar a mantener el equilibrio durante varios días de celebración.
Empanadas, choripanes, anticuchos, asados, mote con huesillo y otros platos son parte
de las Fiestas Patrias y, para muchas familias, también de una tradición que reúne y
permite compartir. Por eso, la recomendación no es eliminarlos, sino aprender a
incorporarlos con equilibrio.
“Las Fiestas Patrias son una instancia para disfrutar y compartir. No es necesario dejar de
comer las preparaciones tradicionales. El equilibrio no depende de una sola comida, sino
de cómo nos alimentamos durante todo el día y durante los días de celebración”, explica
Alejandra Alarcón, nutricionista del Programa de Obesidad de Clínica Universidad de los
Andes.
Disfrutar sin tener que comer todo de una vez
Durante estas fechas es habitual que una misma comida incluya una empanada de
entrada, un choripán antes del asado, carne con distintos acompañamientos, postre,
bebidas azucaradas y alcohol. El problema, entonces, no está necesariamente en un
alimento en particular, sino en la suma de varias preparaciones contundentes en pocas
horas.
Más que establecer alimentos “prohibidos”, una alternativa es elegir cuáles son las
preparaciones que realmente se quieren disfrutar y ordenar el resto de la comida en torno
a ellas.
“Si una persona quiere comer una empanada, puede hacerlo. No necesita compensarla
saltándose el desayuno o el almuerzo. Podemos acompañarla con verduras, evitar sumar
varias preparaciones similares y prestar atención a nuestras señales de hambre y
saciedad”, señala la nutricionista.
Las ensaladas y verduras también pueden tener un papel importante durante estas
celebraciones. Pimentones, cebollas, zapallos italianos, champiñones o tomates a la
parrilla son algunas alternativas que permiten sumar variedad y equilibrar mejor el plato.
“No se trata de reemplazar todo lo que tradicionalmente comemos, sino de incorporar
otras opciones y escoger aquello que realmente queremos disfrutar”, agrega Alejandra
Alarcón.
Evitar llegar con hambre extrema
Otro error frecuente es comer muy poco durante el día pensando en “guardar espacio”
para la celebración. Sin embargo, pasar muchas horas sin comer puede aumentar el
hambre y hacer más difícil regular las porciones. Por eso, se recomienda mantener una
alimentación relativamente habitual durante el día, incluyendo proteínas, frutas y verduras.
La hidratación también es importante, especialmente durante jornadas largas de
celebración: tomar agua de manera regular durante el día ayuda a mantener una
adecuada hidratación y evita que todas las bebidas consumidas sean azucaradas o
alcohólicas. Lo mismo ocurre con el alcohol. Durante celebraciones que pueden
extenderse por varias horas, es importante moderar su consumo y alternarlo con agua.
“Muchas veces ponemos toda la atención en qué vamos a comer y olvidamos cuánto
alcohol podemos consumir durante una celebración. La recomendación es que sea
moderado, hidratarse y evitar excesos”, concluye la nutricionista.














