Los hechos se registraron en un predio particular durante trabajos de construcción
de caminos, generando afectación ambiental en un sector de alta pendiente y riesgo
erosivo.
La Corporación Nacional Forestal (CONAF) Los Ríos, constató un deslizamiento de suelo y
vegetación nativa en una ladera del río Bueno, producto de trabajos de construcción de
caminos realizados con maquinaria excavadora en un predio particular durante el período
entre Navidad y Año Nuevo.
El material desprendido, compuesto principalmente por suelo y vegetación, llegó
directamente a las aguas del río en momentos en que turistas y guías desarrollaban
actividades de rafting, situación que fue registrada y difundida públicamente, dando origen a
las denuncias que motivaron la fiscalización.
Tras una inspección realizada el 6 de enero de 2026, personal del Departamento de
Fiscalización CONAF verificó la remoción de suelo y vegetación nativa, destacando la
presencia de quila, especie que junto a otros arbustos y árboles cumplen un rol fundamental
en la estabilización de las laderas del río Bueno, cuyas pendientes superan en algunos
tramos el 45% de inclinación. Mediciones preliminares determinaron que la superficie
directamente afectada supera las 0,3 hectáreas.
El director regional de CONAF Los Ríos, Arnoldo Shibar, se refirió a la fiscalización
señalando que “en relación a la visita realizada por el departamento de Fiscalización al
sector “La Escuadra”, camino a Puerto Lapi en la romina de Río Bueno, queremos informar
que se realizó la fiscalización en el lugar de los hechos recientemente, y haremos una
denuncia por artículo 5° de la Ley de Bosques de 1931, que en su párrafo tercero prohíbe la
corta o explotación de árboles y arbustos nativos ubicados en pendientes superiores al
45%. Esta intervención involucra alrededor de 0,3 hectáreas y la derivaremos a los
tribunales respectivos prontamente.
La afectación dejó el suelo expuesto a potenciales procesos erosivos, los que podrían
intensificarse durante periodos de mayores precipitaciones, generando arrastre de
sedimentos hacia el río, pérdida de suelo y alteración del ecosistema fluvial.
Ante estos antecedentes, CONAF presentará una denuncia ante los tribunales de justicia
contra quienes resulten responsables, solicitando como medida la reparación del daño
ambiental causado, mediante la reforestación del área afectada con especies nativas.













