octubre de 2026.-
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Los Ríos decomisó y eliminó 201,75 kg. de un producto comercializado como miel, luego que una investigación sanitaria confirmara incumplimientos a la normativa vigente y evidenciara características incompatibles con los estándares exigidos para este alimento. La medida busca proteger la salud de la población y resguardar los derechos de las y los consumidores.
La fiscalización se originó tras una denuncia ciudadana recibida por la SEREMI de Salud, mediante la cual se alertó sobre posibles irregularidades en un producto ofrecido como miel de abeja en la comuna de Valdivia. A partir de este antecedente, equipos de la SEREMI de Salud realizaron inspecciones, revisaron documentación, verificaron las condiciones de comercialización, efectuaron toma de muestras oficiales y coordinaron análisis especializados con organismos competentes.
Los resultados obtenidos determinaron alteraciones en las características organolépticas del producto, observándose olor, sabor y color que no correspondían a los propios de una miel auténtica. Asimismo, los análisis desarrollados por el Instituto de Salud Pública (ISP) confirmaron incumplimientos a los parámetros de composición establecidos en el Reglamento Sanitario de los Alimentos.
Entre los principales hallazgos, el ISP determinó valores de fructosa inferiores a los exigidos por la normativa para este tipo de alimentos. Mientras la regulación establece que la miel debe contener un mínimo de 60 gramos de fructosa más glucosa por cada 100 gramos de producto, los resultados obtenidos evidenciaron una composición que no se ajustaba a los estándares requeridos para ser comercializada como miel. Esta situación permitió sustentar técnicamente las medidas sanitarias adoptadas.
Adicionalmente, se detectaron deficiencias en el etiquetado del producto, incluyendo la ausencia de la advertencia obligatoria que señala que la miel no debe ser consumida por menores de 12 meses. Esta información es fundamental para la protección de lactantes y constituye una exigencia sanitaria para los productos destinados al consumidor final.
El Seremi de Salud, Dr. Felipe Bastidas destacó que este procedimiento demuestra la importancia de la vigilancia sanitaria y de la colaboración de la ciudadanía para detectar situaciones que puedan representar riesgos para la población.
“Es importante destacar el trabajo coordinado que desarrollan nuestros equipos de fiscalización para resguardar la salud pública y velar por el cumplimiento de la normativa vigente en los alimentos que consumen nuestras vecinas y vecinos. Asimismo, esta investigación se originó a partir de una denuncia ciudadana, lo que demuestra el rol fundamental que cumple la comunidad en la protección de la salud de todos y todas. Por ello, hacemos un llamado a las personas a realizar este tipo de denuncias cuando detecten situaciones que puedan representar un riesgo, ya que nos permiten actuar de manera oportuna, fortalecer las labores de fiscalización y prevenir problemas mayores de salud pública”, señaló la autoridad.
Llamado a la comunidad
El SEREMI de Salud reiteró el llamado a preferir alimentos debidamente rotulados, verificar su procedencia y denunciar cualquier situación que genere dudas respecto de la autenticidad o calidad de los productos.
Asimismo, recordó que el consumo excesivo de azúcares se asocia a diversas enfermedades crónicas, entre ellas obesidad, diabetes tipo 2, caries dentales y enfermedades cardiovasculares. Por ello, resulta fundamental que los alimentos comercializados informen de manera transparente su composición y cumplan con los estándares establecidos para proteger la salud de la población.
Finalmente, la Autoridad Sanitaria valoró el rol de la comunidad en la detección oportuna de situaciones de riesgo y reiteró su compromiso con la fiscalización permanente de los alimentos que se comercializan en la región, con el objetivo de resguardar la seguridad alimentaria y la salud pública.
















