El expresidente defendió la necesidad de realizar un examen profundo y público tras los reveses electorales de los últimos años, advirtiendo que evitar las preguntas incómodas por cálculo político sería un «error garrafal».
A través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el expresidente Gabriel Boric volvió a poner sobre la mesa la urgencia de que el sector progresista y la izquierda chilena realicen una profunda autocrítica sobre su desempeño reciente. La postura del exmandatario se da como continuación del debate generado tras su participación en la presentación del libro La Resaca, de Eugenio Tironi, donde ya había planteado reparos al balance de su paso por el Gobierno.
Boric enfatizó que, tras derrotas de gran magnitud —como el plebiscito constitucional del 4 de septiembre de 2022 y los últimos comicios presidenciales y parlamentarios—, la revisión de las decisiones y convicciones del sector no es opcional, sino una obligación ética y política.
«Ceder a esto y en consecuencia cancelar un debate más profundo de ideas por temor al qué dirán, o porque no es posible hacerlo viral es un error garrafal», afirmó el expresidente respecto a quienes prefieren evitar la autocrítica pública para no dar ventaja a los adversarios políticos.
Revisión pública y trabajo con las bases
El exjefe de Estado rechazó la idea de que estas reflexiones deban quedar confinadas a discusiones a puerta cerrada. Para Boric, el proceso debe ser abierto, permitiendo identificar fallas, defender los logros alcanzados, cuestionar dogmas y explorar nuevas alternativas que conecten con la ciudadanía.
Asimismo, valoró que en diversos espacios de la izquierda ya se estén planteando «preguntas incómodas» para reencauzar el proyecto histórico del sector. Según el exmandatario, el camino para volver a convocar a una mayoría requiere abandonar las lógicas de figuración inmediata e internarse nuevamente en el trabajo territorial y de base.
Finalmente, Boric reconoció que este tipo de discusiones estratégicas y de reconexión con el electorado puede no generar réditos electorales inmediatos ni ser «pop», pero lo calificó como un paso indispensable si el progresismo aspira a volver a ser una alternativa mayoritaria en el país. «Seguiremos en esa senda», concluyó.














