El Consejo Asesor para el Desarrollo Educativo (CADE) busca estrechar lazos con el sector privado para optimizar la inserción laboral y actualizar las competencias de los estudiantes técnicos.
Gran interés y una alta convocatoria generó el reciente encuentro del Consejo Asesor para el Desarrollo Educativo (CADE) realizado en las dependencias del Liceo Técnico Profesional de Río Bueno. La instancia reunió a cerca de 30 empresarios de la zona, así como a representantes de instituciones de educación superior, con el firme objetivo de analizar, debatir y mejorar los procesos de aprendizaje de los jóvenes de la comuna.
Mauricio Torres, gerente de sucursales de la empresa Clima Biobío y vicepresidente del CADE, destacó la relevancia de esta junta:
«La idea de esto es acercar al mundo empresarial a esto y entender cuáles son a lo mejor las necesidades y deficiencias que tienen, para poderlas ir viendo… ver en qué podemos aportar desde el ámbito empresarial al liceo».
Sintonía con los Nuevos Tiempos
Durante la jornada, los asistentes enfatizaron la necesidad de que las mallas curriculares y las competencias entregadas estén alineadas con las exigencias del mercado actual. En ese sentido, Héctor Castro, jefe de la especialidad de Mecánica Automotriz del establecimiento, valoró enormemente el acercamiento del sector privado: «Para nosotros como establecimiento es súper importante que vengan los empresarios, que se acerquen… para que haya un trabajo entre la parte académica y la parte laboral».
Castro detalló además el proceso que viven los alumnos, señalando que las prácticas profesionales —que se extienden por cerca de dos meses y medio— inician normalmente en el mes de noviembre. Anualmente, el liceo egresa a un promedio de entre 80 y 85 estudiantes, de los cuales la especialidad de Mecánica Automotriz aporta cerca de 27 jóvenes en la promoción actual, listos para ingresar de lleno al mundo del trabajo o continuar estudios superiores.
El Impacto en los Estudiantes
Quienes también ven con optimismo estas mesas de trabajo son los propios alumnos. Vicente Ruiz, estudiante de tercero medio de la especialidad de Mecánica, relató su experiencia y las altas expectativas que mantiene sobre su formación:
«Hasta ahora hemos aprendido harto sobre armar motores, las partes, funcionamiento… Mi idea de venir a este liceo fue estudiar mecánica porque me gusta, para poder afrontarme a la vida después como mecánico».
La finalidad última de estos encuentros —que se vienen desarrollando desde el año pasado— es coordinar de mejor manera las prácticas profesionales, pasantías y visitas a empresas, asegurando que los jóvenes egresen de cuarto medio con un valor agregado y herramientas reales para el mercado laboral moderno.














