-El levantamiento, realizado en 87 establecimientos de seis regiones del país, detectó que un 77,8% de los locales que comercializaban artículos de limpieza no presentaba el rotulado normativo evaluado, un 62,2% no exhibía certificación ISP en cosméticos y un 51,4% no mostraba código QR SEC en productos electrónicos. Los resultados evidencian brechas relevantes en información y acreditación visible del cumplimiento normativo, especialmente en productos asociados a la salud y seguridad de los consumidores.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) presentó un nuevo estudio sobre formalidad y cumplimiento normativo observable en los denominados malls chinos, que abarcó 87 establecimientos en las regiones de Tarapacá, Valparaíso, Metropolitana, Biobío, La Araucanía y Los Lagos. Los resultados muestran brechas relevantes en certificaciones visibles, información en español y documentación de las compras, junto con diferencias territoriales que refuerzan la necesidad de una fiscalización más efectiva en regiones. En la instancia participaron el presidente de la CNC, José Pakomio; la gerente de Estudios de la entidad, Bernardita Silva; la directora nacional (S) del SERNAC, Carolina González y el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria Cosmética, Mauricio Hörmann.
El estudio examinó tres dimensiones: los requisitos aplicables a los productos, la exhibición de patente municipal y RUT, y la entrega de documentos de venta. Las brechas más marcadas se observaron en las dos primeras. En cosméticos, juguetes y alimentos, las deficiencias de rotulado, certificación o identificación del importador dificultan que los consumidores verifiquen el respaldo sanitario, las condiciones de uso o la procedencia de los productos.
Una de las principales alertas corresponde a los cosméticos, presentes en el 94,3% de los locales visitados. Entre los establecimientos que comercializan estos productos, el 62,2% no exhibía certificación del Instituto de Salud Pública (ISP) y el 43,9% no contaba con información en español. Se trata de una categoría de amplia presencia cuya información y acreditación sanitaria requieren especial atención por su contacto directo con el cuerpo. “Nos preocupa que productos que las personas aplican sobre su piel se comercialicen sin que puedan verificar fácilmente su respaldo sanitario o conocer sus indicaciones en español. Estos resultados interpelan directamente al ISP, al Ministerio de Salud y a las autoridades sanitarias regionales. Necesitamos que refuercen los controles, verifiquen las condiciones de comercialización y hagan seguimiento de las deficiencias detectadas”, señaló el presidente de la CNC, José Pakomio.
En artículos de limpieza, un 77,8% de los locales evaluados no presentaba el rotulado conforme a la norma NCh 1477/2003, mientras que en productos electrónicos un 51,4% no mostraba código QR SEC y un 34,7% no contaba con información en español.
La situación también alcanza a los juguetes, disponibles en el 96,6% de los establecimientos. En esta categoría, el 38,1% de los locales no presentaba información en español y el 42,9% carecía de instrucciones o manuales, antecedentes especialmente relevantes para orientar un uso seguro por parte de niños y niñas. “La fiscalización debe priorizar las categorías que presentan mayores señales de riesgo, especialmente cosméticos, artículos electrónicos y productos de limpieza, sin desatender juguetes, alimentos y productos para mascotas. Las verificaciones técnicas son fundamentales para distinguir entre la ausencia de documentación visible y un incumplimiento efectivamente acreditado”, agregó Pakomio.
Por su parte, la directora nacional (S) del SERNAC, Carolina González, señaló que “el informe de la CNC es una instancia importante para conocer los desafíos que presenta este mercado en materia de formalidad y cumplimiento normativo. Como SERNAC, hemos mantenido un trabajo permanente de fiscalización y acciones para resguardar los derechos de las personas consumidoras. Lo importante es que todos los proveedores cumplan con la normativa y que las personas puedan comprar con seguridad y con sus derechos debidamente protegidos”.
Mientras que el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria Cosmética, Mauricio Hörmann, indicó que «el llamado de la CNC el cual suscribe la CICCH no es a cerrar locales ni a estigmatizar un modelo de negocio. Nuestro llamado es a la urgencia gubernamental: se necesita una fiscalización coordinada y multisectorial. Hoy los municipios, el SII, el ISP, Aduanas, junto con la PDI actúan por separado. Necesitamos que caiga todo el peso de la fiscalización de forma conjunta para proteger la salud de las familias chilenas y asegurar un comercio donde todos compitan bajo la misma ley».
Regiones presentan mayores brechas que la capital
El estudio identificó diferencias importantes entre la Región Metropolitana y las otras cinco regiones consideradas. En juguetes, el 69,2% de los establecimientos de la capital disponía de instrucciones o manuales, frente a solo un 37,5% en regiones, una brecha de 31,7 puntos porcentuales. En artículos electrónicos, la diferencia fue aún mayor: el 80,4% de los locales de la Región Metropolitana contaba con instrucciones, versus el 42,3% en regiones. Asimismo, en alimentos, la presencia de resolución sanitaria alcanzó el 79,1% en la capital y el 58,3% fuera de ella. “La protección de los consumidores debe tener el mismo estándar en todo Chile. Las brechas que observamos fuera de la Región Metropolitana son preocupantes y exigen revisar la cobertura y efectividad de la fiscalización. Necesitamos una presencia permanente de las instituciones en los territorios y seguimiento de los resultados. Los controles aislados son insuficientes si después no se verifica que los problemas se hayan corregido”, sostuvo Pakomio.
La exhibición de patentes también mostró diferencias territoriales. En la comuna de Santiago, el 47% de los locales visitados tenía la patente a la vista, frente al 20% en Tarapacá y Valparaíso. Ninguno de los establecimientos evaluados en Biobío, La Araucanía y Los Lagos la exhibía. En Biobío y Los Lagos tampoco se observó el RUT a la vista. En Santiago, donde además se evaluó el entorno comercial, se observó comercio ambulante en el 93% de los sectores visitados y acumulación de basura en el 73%.
Cerca del 15% de las compras en efectivo no recibió documento
En las 87 compras directas realizadas por el equipo investigador y pagadas en efectivo, el 14,9% no recibió inicialmente boleta o recibo. “No entregar boleta compromete el cumplimiento tributario y dificulta que los consumidores respalden sus compras y ejerzan sus derechos. El bajo monto de una transacción no puede transformarse en una excusa para eludir obligaciones. Se necesita una acción coordinada para verificar que las ventas se documenten correctamente y que todos compitan bajo las mismas reglas”, afirmó el presidente de la CNC.
La entrega de boletas o comprobantes fue más frecuente que la exhibición de patentes. En Biobío, La Araucanía y Los Lagos, todas las compras de terceros observadas recibieron un documento de venta, aunque ninguno de los locales evaluados exhibía patente. En Biobío, además, ningún establecimiento cumplía todos los requisitos observados en juguetes y artículos electrónicos. Estos resultados muestran que una venta documentada puede coexistir con brechas en la identificación del local y en la información o certificación de los productos.
En materia de autenticidad, en el 17,2% de los establecimientos no resultaba claro que todos los productos de marcas conocidas fueran originales y en un 4,6% se observaron artículos clasificados como claramente no originales. Ambas situaciones sumaron el 21,8% de los locales y requieren verificación especializada. “Cuando existan indicios fundados de falsificación o comercialización irregular, los controles deben permitir seguir la cadena de abastecimiento e identificar dónde se origina el problema, ya sea en la importación, la distribución mayorista o la venta al público. Para fortalecer esa trazabilidad, es clave la colaboración entre las autoridades, los titulares de marcas, los importadores y los distribuidores”, planteó Pakomio.
Una fiscalización coordinada y basada en riesgos
A partir de los hallazgos, se propone avanzar hacia una estrategia de fiscalización sistemática, coordinada y focalizada, que considere la diversidad de productos comercializados y las distintas exigencias tributarias, municipales y sectoriales aplicables. “Una primera prioridad es mejorar la categorización e identificación comercial de estos establecimientos ante el SII y los municipios. Su amplia oferta reúne productos sujetos a distintas exigencias, por lo que necesitamos información actualizada sobre las actividades que desarrollan. Esto permitirá identificar las obligaciones de cada rubro, orientar mejor los recursos de fiscalización y dar seguimiento a los hallazgos”, explicó el presidente de la CNC. El dirigente destacó que esta estrategia requiere fortalecer la coordinación entre las instituciones y planificar operativos conjuntos según los riesgos detectados.
“Necesitamos un trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud, las autoridades sanitarias, el ISP, el SAG, la SEC, el SII, la Dirección del Trabajo y la PDI, incorporando a municipios, SERNAC y Aduanas según sus competencias y los antecedentes de cada caso. Esta coordinación debe permitir revisar las autorizaciones sanitarias y de seguridad, las patentes municipales, la documentación tributaria y las obligaciones laborales, además de la procedencia de las mercancías. Para que sea efectiva, las instituciones deben compartir información y derivar oportunamente los hallazgos”, señaló. “El comercio formal necesita condiciones de competencia leal y los consumidores necesitan seguridad. La exigencia es la misma para todos: cumplir las normas, responder por lo que se vende y desarrollar la actividad comercial con transparencia”, concluyó Pakomio.
Resultados por regiones
Región de Tarapacá
El estudio evidencia importantes brechas en materia de información, rotulado y certificación de productos comercializados en los denominados malls chinos. En artículos electrónicos y cosméticos, ninguno de los establecimientos evaluados cumplía con la totalidad de los requisitos observados, mientras que en alimentos solo un 25% cumplía con todos ellos. En juguetes, el cumplimiento alcanzó un 60%, mientras que en útiles escolares llegó al 100%. Estos resultados muestran diferencias significativas según la categoría de productos, con mayores deficiencias en aquellas que pueden involucrar riesgos para la salud y seguridad de los consumidores.
En materia de formalidad comercial, solo un 20% de los establecimientos exhibía patente municipal a la vista. A ello se suman brechas en la entrega de documentación de ventas: en las compras directas pagadas en efectivo, solo un 40% entregó boleta/comprobante sin solicitarla, mientras que el 60% restante no la emitió, incluso después de ser requerida. En las compras observadas de terceros, un 80% recibió boleta, y en las operaciones directas con tarjeta un 60% obtuvo comprobante impreso. Si bien todos los locales aceptaban efectivo y tarjetas, se observaron restricciones para pagar con tarjeta montos inferiores a $2.000. Estos antecedentes refuerzan la necesidad de fiscalizar tanto el cumplimiento de las exigencias aplicables a los productos como la correcta documentación de las transacciones comerciales.
Región de Valparaíso
Los resultados evidencian brechas relevantes en materia de información, rotulado y certificación de productos, especialmente en útiles escolares y cosméticos. En útiles escolares, solo un 10% de los establecimientos cumplía con la totalidad de los requisitos evaluados, mientras que en cosméticos esta proporción alcanzó un 30% y en artículos electrónicos un 44%. En particular, apenas un 10% de los locales presentaba instrucciones en español para útiles escolares y un 20% informaba sus ingredientes o componentes. En el caso de los cosméticos solo la mitad contaba con certificación ISP. Por otra parte, en un 50% de los establecimientos se observaron productos de marcas conocidas cuya originalidad no pudo determinarse visualmente, lo que refuerza la importancia de verificar la autenticidad y trazabilidad de los artículos comercializados.
En materia de formalidad comercial, solo un 20% de los locales exhibía patente municipal a la vista, observándose además que los documentos exhibidos correspondían a formatos escritos a mano o impresos sin timbre. En contraste, los resultados muestran una elevada entrega de documentación de ventas: en el 100% de las compras observadas de terceros se entregó boleta/comprobante, mientras que en las compras directas pagadas en efectivo un 80% la recibió espontáneamente y el 20% restante después de solicitarla. Asimismo, todas las compras directas con tarjeta recibieron comprobante impreso. Estos resultados reflejan diferencias entre las prácticas de documentación de ventas y las brechas observadas en identificación comercial y requisitos de productos.
Región del Biobío
El estudio muestra importantes diferencias en el cumplimiento de los requisitos evaluados según el tipo de producto. Las mayores brechas se concentran en juguetes y artículos electrónicos, categorías en las que ningún establecimiento cumplía con la totalidad de las exigencias observadas. En juguetes, ninguno presentaba instrucciones de uso, mientras que en electrónicos solo un 10% contaba con ellas y un 40% exhibía código QR SEC. Por el contrario, en alimentos se observa un resultado más favorable, con un 88% de los establecimientos cumpliendo todos los requisitos evaluados. Asimismo, en un 30% de los locales se identificaron productos de marcas conocidas cuya originalidad no pudo determinarse visualmente.
En materia de formalidad comercial, ninguno de los establecimientos exhibía patente municipal ni RUT a la vista, constituyendo una de las principales brechas de identificación comercial observadas en la región. Sin embargo, la entrega de documentación de ventas presentó resultados favorables, ya que en el 100% de las compras observadas de terceros y de las compras directas pagadas en efectivo se entregó boleta/comprobante sin necesidad de solicitarla, mientras que todas las compras con tarjeta recibieron comprobante impreso. A su vez, todos los locales aceptaban efectivo y tarjetas, aunque se observaron restricciones de monto mínimo para pagos electrónicos. Los resultados muestran así una situación heterogénea, con prácticas de documentación de ventas ampliamente extendidas, pero importantes brechas en la exhibición de permisos y en determinados requisitos de productos.
Región de La Araucanía
Los resultados evidencian importantes brechas en materia de rotulado, información y certificación de productos, especialmente en cosméticos, alimentos y útiles escolares, categorías en las que ningún establecimiento cumplía con la totalidad de los requisitos evaluados. En cosméticos, no se observó certificación ISP, instrucciones de uso ni información en español en ninguno de los locales. En alimentos, si bien todos presentaban información nutricional y en español, ninguno exhibía resolución sanitaria ni datos del importador. Otro hallazgo relevante corresponde a la presencia de artículos de marcas conocidas clasificados visualmente como claramente no originales en un 80% de los establecimientos, mientras que en el 20% restante su originalidad resultaba poco clara. Estas observaciones requieren verificación especializada para acreditar eventuales falsificaciones.
En materia de formalidad comercial, ninguno de los establecimientos exhibía patente municipal a la vista, mientras que en un 80% tampoco se observó RUT y en el resto no fue posible comprobarlo. En cuanto a la documentación de ventas, el 100% de las compras observadas de terceros recibió boleta/comprobante y un 80% de las compras directas pagadas en efectivo la obtuvo sin solicitarla, mientras que el 20% restante la recibió después de requerirla. Asimismo, todas las compras con tarjeta recibieron comprobante impreso. Los antecedentes muestran que, pese a la presencia de prácticas de documentación de ventas, persisten importantes brechas de información y certificación de productos, junto con dificultades para verificar los permisos comerciales.
Región de Los Lagos
El estudio evidencia importantes brechas en materia de rotulado, información y certificación de productos, con diferencias significativas entre categorías. Mientras que en artículos electrónicos se observó el cumplimiento de la totalidad de los requisitos evaluados, en juguetes, cosméticos, alimentos, útiles escolares y comida para mascotas ningún establecimiento cumplía con todos ellos. Destacan especialmente las deficiencias en juguetes, donde no se observó información sobre edad recomendada, instrucciones ni información en español, y en alimentos, donde se presentaba información nutricional, pero no se exhibían resoluciones sanitarias, información en español ni datos del importador. En conjunto, los establecimientos alcanzaron un cumplimiento promedio del 26% de los requisitos aplicables examinados.
En materia de formalidad comercial, ninguno de los establecimientos exhibía patente municipal ni RUT a la vista. Sin embargo, en las transacciones observadas se registró una entrega generalizada de documentación: todas las compras de terceros y las compras directas pagadas en efectivo recibieron boleta/comprobante sin necesidad de solicitarla, mientras que las compras con tarjeta obtuvieron comprobante impreso. Asimismo, todos los locales aceptaban efectivo, tarjetas y transferencias. Estos resultados muestran que las principales brechas observadas se concentran en la identificación comercial y en las exigencias de información y certificación de determinados productos, más que en la entrega de documentación durante las compras evaluadas.
Comuna de Santiago (Región Metropolitana)
Los resultados muestran una oferta comercial diversificada, con presencia de todas las categorías evaluadas, aunque con diferencias importantes en el cumplimiento de requisitos de información, rotulado y certificación. Las mayores brechas se concentran en artículos de limpieza, donde solo un 25% de los establecimientos cumplía con la totalidad de los requisitos evaluados, seguido de juguetes, con un 36%. En esta última categoría, un 42,9% de los locales no presentaba instrucciones de uso ni información en español. Cosméticos registró un 50% de cumplimiento promedios, donde el certificado ISP es lo que menos se cumple. En contraste, útiles escolares y artículos electrónicos registraron mayores niveles de cumplimiento total, de 67% y 60%, respectivamente. Un hallazgo adicional corresponde a las condiciones del entorno, donde se observó presencia de comercio ambulante en un 93% de los sectores visitados y acumulación de basura en un 73%.
En materia de formalidad comercial, un 47% de los establecimientos exhibía patente municipal a la vista, mientras que en el 53% restante no se observó patente ni RUT. Respecto de la documentación de ventas, en las compras observadas de terceros un 73% recibió boleta/comprobante sin solicitarla, mientras que en las compras directas pagadas en efectivo un 87% la obtuvo espontáneamente y el 13% restante después de requerirla. Por su parte, todas las compras directas con tarjeta recibieron comprobante impreso. Los resultados reflejan brechas tanto en la exhibición de permisos y documentación de determinadas transacciones como en los requisitos de productos, a lo que se suman condiciones del entorno comercial que pueden afectar el funcionamiento de estos establecimientos.
*El trabajo de campo fue realizado por Ekhos entre el 22 de septiembre y el 13 de octubre de 2026. Los resultados describen los establecimientos y transacciones observados y no constituyen una muestra representativa nacional. La ausencia de certificaciones o documentación visible es una señal para orientar la fiscalización y no acredita, por sí sola, una infracción.
















