La Juventud Radical de Chile expresa su más categórico rechazo a la decisión
de sectores del oficialismo de votar en contra de la norma que permitía la
fusión de partidos en el marco de la reforma al sistema político.
Lo ocurrido es una definición política deliberada que opta por la
concentración del poder antes que por la lealtad entre fuerzas aliadas.
Cuando se levantan reformas que elevan umbrales y, al mismo tiempo, se
bloquean mecanismos de convergencia legítima, el mensaje a la ciudadanía
es reducir la diversidad del progresismo mediante la asfixia institucional.
Nos parece grave que sectores que han construido mayorías junto al
radicalismo, tales como el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Frente
Amplio, hoy prefieran una lógica de hegemonía antes que una de
cooperación. La palabra empeñada y los compromisos políticos no pueden
relativizarse según la conveniencia coyuntural.
El Partido Radical y su Juventud no representan un cálculo electoral
circunstancial ni una sigla prescindible en el mapa político. En las últimas
elecciones municipales obtuvimos cerca del siete por ciento de la votación
nacional con lista exclusivamente radical, consolidando presencia real en el
territorio tanto en concejales, como alcaldes, consejeros regionales, un
gobernador regional y diputados radicales que dan cuenta de una fuerza
política viva y con respaldo ciudadano. Representamos una tradición
histórica que ha sido determinante en la ampliación de derechos, la defensa
del Estado laico y la consolidación democrática de Chile.
Resulta, por lo mismo, profundamente contradictorio que mientras el
Gobierno del Presidente Boric convocaba a la unidad para sostener un
proyecto común —unidad que el Partido Radical asumió con responsabilidad,
incluso enfrentando el evidente desgaste y voto de castigo que afecta a una
administración con baja aprobación ciudadana— hoy se avalen decisiones
que, en los hechos, debilitan a quienes respondieron a ese llamado. No se
puede invocar cohesión cuando conviene y practicar exclusión cuando el
cálculo cambia.
Como Juventud Radical advertimos con claridad: la democracia no se
fortalece debilitando a los aliados ni forzando reordenamientos artificiales
del mapa político mediante mecanismos de exclusión. La gobernabilidad no
puede edificarse sobre cálculos coyunturales ni sobre la asfixia institucional
de fuerzas que han contribuido históricamente a construir mayorías
progresistas.
La Juventud Radical no guardará silencio frente a decisiones que afectan el
pluralismo y erosionan la confianza dentro del bloque. La diversidad política
no es un estorbo que deba corregirse, sino que es una fortaleza que ha
permitido al progresismo avanzar en derechos y transformaciones
profundas. Quienes opten por debilitarla deberán asumir la responsabilidad
política de sus actos ante la ciudadanía y ante la historia.
El mensaje entregado por quienes han sido nuestros aliados históricos obliga
legítimamente a nuestro partido a reflexionar sobre sus futuras relaciones
políticas. Sumada a la deslealtad demostrada en esta jornada marca un
precedente y redefine las condiciones sobre las cuales se construirá
cualquier articulación política hacia adelante.
Seguiremos defendiendo, con firmeza y sin ambigüedades, un progresismo
amplio, democrático y respetuoso de sus propias alianzas. Y trabajaremos,
con más convicción que nunca, en fortalecer y proyectar al Partido Radical
como una fuerza convocante, con identidad propia, capaz de representar a la
ciudadanía y de gobernar pensando en las personas, no en cálculos de
conveniencia partidaria.
Juventud Radical de Chile
Comité Ejecutivo Nacional
04 de marzo del 2026













